domingo, 11 de enero de 2009

RELEVOS EN LAS TINTAS: 1993-1996

A nadie sorprende si decimos que Ibáñez, salvo alguna ocasión puntual, no ha vuelto a entintar sus páginas desde mediados de los sesenta. De hecho, el método seguido en casa Bruguera y después en Ediciones B, en épocas de máxima producción, fue el de que Ibáñez esbozara el lápiz con mayor o menor acabado para que otros colaboradores lo retocaran y pasaran a tinta. En esta ocasión, vamos a hablar de un periodo muy concreto de las tintas mortadelianas: el que va desde finales de 1993 hasta principios de 1996.

Si observan las historietas de este periodo, verán que nuestros personajes pierden parte de la estilización (tal vez excesiva) de la época anterior. Esto no solo se manifiesta en sus proporciones, sino también en detalles como el lacito de Mortadelo, que pierde en número de arrugas y gana grosor o las arrugas de la camisa de Filemón, también menos que, por ejemplo, en la época 1991-1993. Aunque esta reducción de la excesiva estilización anterior resulta positiva, ya Miguel Fernández Soto ha comentado en El mundo de Mortadelo y Filemón que el entintado de este periodo hace que desluzca el resultado final del dibujo. De hecho, es innegable que historietas como Pesadillaaa! (1994) o Timazo al canto (1994) presentan no pocas páginas entintadas a la carrera, con poco cuidado del resultado final. Véase la tira adjunta de Timazo al canto.
Pero los cambios no se limitan a la estilización de los personajes. Así, por ejemplo, vemos que en la mayoría de las ocasiones se pierde el puntito blanco (la pupila) de los ojos de nuestros personajes, que se resuelven en muchas ocasiones con un solo círculo completamente negro. Desgraciadamente, este detalle hace que durante esta época nuestros personajes resulten menos expresivos.

Otro factor curioso de este periodo es el gusto por las texturas por parte del anónimo entintador de Ibáñez. Así, telas, tapices y superficies varias se realizan con mayor detalle que en épocas anteriores. Tal vez el ejemplo más claro lo tengamos en las arruguitas que en numerosas ocasiones asoman entre el cierre de la levita de Mortadelo. Aportamos un ejemplo de La ruta del yerbajo (1993) y de ¡Silencio, se rueda! (1995).













Sin embargo, el gusto por las texturas y las superficies no se limita a este aspecto. Las cortinas aparecen en este periodo dotadas de cierto pelaje que nos hace pensar en una tela cálida y rugosa. Algo similar ocurre con los cuadros de fondo, que nuestro anónimo entintador gusta decorar con figuras geométricas abstractas que, de vez en cuando, pueden ser coloreadas por la editorial con colores diversos. A modo de ejemplo, véanse estos detalles de Corrupción a mogollón (1994), 20.000 leguas de viaje sibilino (1994), El disfraz, cosa falaz (1995) y El ángel de la guarda(1995) .














Este aprecio por reflejar hasta la línea más nimia se aprecia también en La ruta del yerbajo (1993), donde vemos las venas de una enérgica Ofelia que pretende estrangular al Súper:


Aunque sea precisamente La ruta del yerbajo la primera aventura completa de Mortadelo y Filemón que presente este entintado de forma completa, hemos descubierto que el relevo en las tintas se produce en la última página de Dinosaurios (1993).

Véase la diferencia (lacito de Mortadelo y arrugas de la camisa de Filemón) entre nuestros personajes en la página 43





…y en la 44...




Afortunadamente, a partir de 1996, la desaparición de la presión de la revista semanal y la premura que conlleva en las entregas, permitió una mayor dedicación tanto al dibujo como al entintado, iniciándose así una etapa de elevación del nivel gráfico de la serie a partir del álbum Atlanta 96 (1996), sin perder del todo las características propias del periodo aquí comentado.

8 comentarios:

Víctor1988 dijo...

Se ve que era un entintado mucho más detallista. Se notan muchas diferencias a lo largo de los años.

Chespiro dijo...

Sí, era más detallista, pero no por ello mejor. Algunas páginas parecían hechas con cierta prisa (y probablemente así era).

Laureano Productions dijo...

Que articulo tan rebuscado! Mis mas gratas felicitaciones Chespiro!

Chespiro dijo...

Hacía tiempo que me venía rondando el tema.
Gracias por la visita.

Mortadelón dijo...

Interesante artículo. ¿Quién sería este anónimo entintador?

Chespiro dijo...

Pues su nombre nos sería interesante, ya que parece que durante dos años y pico fue la mano derecha de Ibáñez.

Daniel dijo...

Buenas...

Vengo rebotando entre blogs hasta el tuyo y tengo que decir que me ha impresionado.

Con tu permiso te voy a colgar en mi blogroll porque quiero leer tus entradas ya que el mundo Ibañez, Bruguera, Superlópez, Asterix y un laaargo etcétera me encanta.

Saludos!!

Chespiro dijo...

Me alegro de que te haya gustado, Daniel. Aquí tienes tu casa.